Qué es Fachadas bogotanas para…

Qué es Fachadas bogotanas para…

Para el dueño del letrero: mi papá

por Carlos León (@casadeherrero_)

Fachadas bogotanas es un libro que llega con el dibujo y la pluma a la realidad sin maquillajes de nuestros hogares. También es un proyecto que será una realidad  gracias al afecto, comprensión y aporte de aquellos que vivimos en esas fachadas, que siguen siendo puntos de referencia, queramos o no, de la niñez, de una parte de nuestras vidas en ellas, de las evocaciones de diversa índole.

No paso desapercibido en este comentario el apoyo de los tuiteros que siguen acompañando a cucharitadepalo, porque “en casa de herrero” el agradecimiento no es de azadón de palo, sino de afecto y reconocimiento a los diversos gestores que hicieron realidad, y no una utopía, un bonito proyecto. Las cosas no valen por el tiempo que duran sino por las huellas que dejan. Gracias.

Para la gata artista

Por Malena

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Para el editor y líder espiritual de la empresa fachada

por Fredy Ordóñez (@milserifas)

Fachadas bogotanas es la oportunidad de recorrer Bogotá con otros ojos, de vivirla con otros recuerdos. Es un punto de encuentro, el lugar al que podemos acudir después de un desastre para encontrarnos y reconocernos.

Es la oportunidad de reconciliarse con  esta ciudad, tan multitudinariamente abandonada por sus habitantes.

Es el privilegio de ser testigo del inicio de un proyecto, y tener el placer de verlo expandirse, acaso como la ciudad, y tocar la puerta del corazón de muchas personas.

Es, también, el resultado de descubrir que entre Liz y yo tenemos impresiones similares sobre infinidad de asuntos, y que, aun en los casos en que lo que pensamos o sentimos dista, esta distancia nunca es insalvable, y somos capaces de comprender el punto de vista del otro. Así, este proyecto es también un cruce de caminos, donde es posible descifrarnos mejor, apoyarnos en lo que nos gusta, entendernos cada vez más.

Para el diseñador samurai 

por Juan Pablo Salamanca (@imagologo)

Fachadas bogotanas es el resultado de un trabajo paciente y detallado que nos devuelve la mirada sobre una ciudad de ensoñaciones y recuerdos. Nos presenta una carga de ilustraciones que cuentan muchas historias en diferentes tiempos y desde diversos lugares.

Recorrer la ciudad, acompañando a ratos el ritmo taciturno de Lizeth en esta tarea, detenerse en las formas, en las anécdotas, en las razones y sinsentidos del habitar bogotano, ha marcado de manera reciente mi idea de ciudad. Es algo que realmente vale la pena hacer, pues he vuelto a muchos espacios de mi adentro que andaban un poco olvidados. Tuve la oportunidad de regresar a mi casa de infancia, que no visitaba hacía más de 35 años, y lo que encontré me dejó sin palabras. Para eso son las imágenes de fachadas, creo que pueden decir todas aquellas cosas que veníamos olvidando y curan muchos de los males que aquejan la mirada contemporánea.

Para el paciente realizador audiovisual

por Juan David Ortiz (@elcuentador)

Para mí Fachadas bogotanas es retratar y hacer memoria de Bogotá para bogotanos, es leer la ciudad a través del tiempo y escuchar sus historias, es evocar olores, sonidos e imágenes. Fachadas bogotanas es liberarse y amar a Bogotá de una forma productiva. También es comer rico, conocer gente y darle un merecido espacio personal a mi vocación.

Para un amigo interesado

por Mauricio Barrantes (@mauriciobch)

Fachadas bogotanas ha sido la oportunidad de reconocer desde lo visual el espacio en el que vivimos y que muchas veces pasa desapercibido. Además, como es una idea de una persona tan cercana, me sirve de inspiración para creer en que lo que se hace con pasión y desde adentro tiene resultados que dejan huellas en los demás. Aunque, claro, tampoco olvido que es un recurso potencial para aprovechar la fama ajena de cucharita y sacar provecho de estos 10 años a su lado. Quien quita que su talento nos llene de gracia, trabajo y dinero a sus más cercanos amigos.

Para un boricua bestial

por Christian Ibarra (@Ibarrismos)

Fachadas bogotanas es la forma en que una mujer pequeñita y de ojos muy grandes –muy miopes– halló su lugar en el mundo, a saber: Bogotá. Inquieta su proyecto porque nadie que asista a sus fachadas logra salir ileso. Imposible observar sus dibujos, la belleza que acontece en ellos, sin la tentación de mudarse a la página. Y a su promesa abierta de casas, balcones y callejuelas empinadas. Otra ciudad que sin embargo es o ha sido la de todos.

Importa poco no ser bogotano, como es mi caso. Pero importa, aventuro, muchísimo ser bogotano. Puede que en esa naturaleza anfibia la infancia despierte de su sueño. Y algo sobreviva gracias al trazo de la dibujante. Una bofetada que arremete con una delicadeza extraña y difícil. Se trata, en todo caso, de un proyecto que propone una manera distinta del latir. Ya lo dijo Villoro: «El corazón tiene derecho a una sorpresa».

Para un troll

por eltroll9517

Fachadas bogotanas es una pérdida de tiempo y un engaño de esa tal cucharita para llamar la atención y enriquecerse. La vdd qué proyecto tan IDIOTA y QUÉ SPAM TAN JARTO. Además la vieja ni siquiera sabe dibujar, todo le queda chueco. De vdd qué falta de respeto con los que de vdd se dedican a eso. Olvídese de que le voy a comprar su libro, ¡VIEJA DESOCUPADA CASTROCHAVISTA!

 

Comments 2

  • Emiro Beltrán Beltrán. dice:

    Te felicito. Bonita forma de pteaervar y enriquecer nuestro patrimonio.

  • Hawin Rojas dice:

    Fachadas Bogotanas se convierte en el retrato más vivaz de lo que realmente es esta ciudad. Lugar en el que somos todos personas como Lizeth León, pequeños puntos, lineas, colores y referencias en un mapa de ladrillos con mil historias, ilusiones y sueños por cumplir. Somos una ciudad llena de una inocencia en la que todos ponemos nuestra mejor cara. Por eso en italiano es Facha que aquí se convirtió no sé cómo, en la facha. La facha con la que se anda. Porque tal vez todos tenemos una Fachada, que no es la facha nuestra si no una fachada bogotana.

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